Por: Alyson Acuña Espejo – Periodista
La presidenta del movimiento nacional, Nicole Núñez Palma, conversó en HD Radio sobre la necesidad de transitar desde una mirada infantilizada del TDAH hacia una comprensión crónica de la condición, destacando el impacto de ENAN 2026 en Chillán y la urgencia de políticas públicas inclusivas.
En el marco de una nueva edición del programa «Hablemos De», la psicóloga y presidenta del movimiento social Efecto Naranja, Nicole Núñez Palma, profundizó en una realidad que suele quedar bajo la sombra del sistema escolar: el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en adultos. El movimiento, nacido en 2022, busca ser un puente entre la comunidad neurodivergente y la sociedad, promoviendo la visibilización de una condición que, según la evidencia, es crónica y persiste a lo largo de toda la vida.
De la protección infantil a la muralla adulta
Nicole Núñez explicó que, si bien en la infancia existen redes de contención como el Programa de Integración Escolar (PIE), el panorama cambia drásticamente al ingresar a la educación superior y al mundo laboral. «Nos encontramos con un mundo que no tiene las adecuaciones necesarias para nuestra forma de funcionamiento. Salimos de un entorno protegido a uno donde se nos juzga bajo estándares de voluntad y moralidad, cuando en realidad hay una base neurobiológica que afecta las funciones ejecutivas«, señaló la profesional.
Esta «moralización» de la condición suele tildar a los adultos con TDAH de «flojos» o «irresponsables», ignorando las dificultades reales para planificar, organizar y mantener rutinas estructuradas, lo que a menudo deriva en inestabilidad laboral o emprendimientos forzados por la falta de flexibilidad en los empleos tradicionales.
Chillán como epicentro del activismo: ENAN 2026
La entrevista destacó el reciente éxito del Encuentro Nacional de Activistas por las Neurodivergencias (ENAN 2026), realizado en Chillán. Durante dos jornadas en INACAP y el Teatro Municipal, activistas de todo Chile se reunieron para unificar voces y generar un petitorio claro hacia las autoridades. «Queremos incidir en políticas públicas. El TDAH no puede ser visto solo como una necesidad transitoria en los colegios; debe reconocerse como una condición permanente para que los apoyos lleguen también a la etapa adulta«, enfatizó Núñez.
El valor de la comunidad y el «Efecto Naranja»
Más allá de lo técnico, el movimiento funciona como una red de contención vital. A través de comunidades digitales y grupos de apoyo, los integrantes comparten experiencias diarias sobre la procrastinación, la desregulación emocional y el manejo del estrés.
Para Nicole, el camino hacia una sociedad más justa no solo pasa por leyes específicas, sino por un cambio cultural profundo: «El funcionamiento humano es heterogéneo. Debemos relacionarnos desde el desconocimiento absoluto del otro, sin prejuicios, para permitir que la empatía sea la norma y no la excepción«.